martes, 29 de enero de 2013

Verde que te quiero, verde


"La esperanza es una loca vestida de verde" escuché hace no mucho. No pude evitar acordarme de Ms Dinsmoor en "Grandes Esperanzas", mi película favorita.
La primera vez que vi este film, me hizo gracia el personaje: una vieja pirada que vive cada día cantando y bailando al son de "Bésame mucho" y que vive en una descuidada mansión (Paradiso Perduto) junto a una niña.
Sin embargo, me conmovió el hecho de que terminara así a raíz de ser abandonada por un hombre. Es por ello que enseña a aquella niña a hacer sufrir al sexo masculino, una especie de venganza hacia el que le dejó esperando en aquella casa junto al mar.
Ms Dinsmoor resulta entrañable y provoca cierta lástima en el espectador hasta el momento en el que aparece Finn, se enamora de la joven Stella y ésta pone en práctica lo aprendido. Entonces es cuando el público ve a la señora como una bruja, la culpable de que los protagonistas no estén juntos. Aun así, yo me declaro fan incondicional de esta despechada mujer. Ella amó y la hirieron, vivía sumida en el dolor por haber conocido el lado oscuro del amor y, probablemente, la experiencia le hizo entender que era preferible evitar enamorarse para no arriesgarse a sufrir. Con esa convicción amaestró a Stella y advirtió a Finn de ello, incluso excusó la actitud de la muchacha con su eterno pretendiente al verlo abatido por no lograr conseguirla ("Había una vez una niña a la que, desde que tuvo uso de razón, le enseñaron a temer. Le enseñaron a temer la luz del día, le enseñaron que era su enemiga, que le haría daño. Entonces, un día de sol, tú le pediste que saliera a jugar, pero ella se negó. No puedes enfadarte con ella"). ¿Se aprende a huir de los sentimientos? ¿Merece la pena anclarse en una historia pasada y cerrarte en banda porque aquello te hizo mal? ¿Por qué Ms Dinsmoor no huyó de aquel lugar y se mantuvo esperando hasta el final de sus días? Si hubiese regresado su hombre y hubiesen sido felices ¿olvidaría el dolor padecido y se sentiría culpable por su influencia en Stella?



Grandes esperanzas...¿Quién no ha mantenido alguna vez la esperanza de enamorarse y ser correspondido, tal y como ocurre con Finn? ¿de encontrar a una persona que abra nuestra mente y nos haga afrontar el miedo con valentía, como Stella? ¿de que lo que un día se marchó dejándonos heridos vuelva para reparar nuestro corazón, como Ms Disnmoor?
Es una magnífica película que nos adentra en una historia cargada de emoción y simbolismos. Algo muy característico es que los personajes, durante toda la película, visten de verde.
Oh, verde! El verde es mi color favorito. Verde esperanza, verde botella o verde limón.
Será por la película...será por "Moriría por vos", por "Ojos Verdes"...Yo es que soy muy coplera también. La última vez que canté a un hombre clavándole la mirada fue aquello de "pa mí ya no soles, luceros, ni luna...no hay más que unos ojos que mi vida soooon". Él, sonrió vergonzosamente y me susurró que me callara, que la gente nos estaba mirando. En ese momento, supe que ese muchacho de ojos verdes no era compatible conmigo. Bueno, no me di cuenta en ese momento, pero fue un detalle que hizo que me lo replanteara. El tiempo me dio la razón.
La esperanza es necesaria para luchar por nuestros sueños: esos sueños que llegan, esos sueños a los que tememos o esos que jamás se harán realidad.

2 comentarios:

  1. Lady Marieta!
    Bienvenida al universo blogger! Qué bonito escribes, con cuánta energía!
    A los sueños no hay que temerlos, creo yo. Tampoco creo que no vayan a hacerse realidad, sino más bien creo que lo que ocurre es que el decorado de los mismos (su escenario o sus protagonistas), cambian. Si tan verde es el color de tus sueños, no deberías perder esa perspectiva, my lady. Porque la esperanza te conducirá siempre, siempre, a un lugar mejor y más acorde a ti.

    He leído enterito tu blog. Me gusta. Te sigo.
    Nos leemos!

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  2. Lady Jones!
    Qué alegría leerte por aquí! Todo un honor!!
    La esperanza es vital para poder luchar por lo que uno desea, pero en muchas ocasiones no tenemos muy claro lo que queremos conseguir y por eso llegamos a tener miedo, creo yo...Quizá soy más de saber lo que no quiero antes de tener la certeza de lo que sí...funciono más por descarte! Pruebo, pruebo, pruebo y voy diciendo "sí, sí, no...sí, sí, no...", una aventura...jaja.

    Gracias por estar ahí!
    Nos leemos!

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